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Proteína en la dieta y prevención de sarcopenia

Paciente con reduccion de masa muscularLa sarcopenia es un proceso progresivo e insidioso, caracterizado por la reducción del 3 al 8% en masa magra de músculo por década, a partir de los 30 años de edad. Se estima que afecta a 30% de las personas de 60 años o más y a más del 50% de las personas con 80 años o más. Aunque la síntesis de proteína y la masa de músculo esquelético son reguladas por varios factores, el prerrequisito fundamental para la síntesis de proteína en el músculo es la presencia de aminoácidos derivados de la dieta.

Varios estudios han examinado por años los efectos agudos y crónicos de la ingestión y suplementación de proteína en el anabolismo de proteína muscular en los ancianos, y los resultados sugieren que una porción moderada o superior de proteína o aminoácidos incrementa la síntesis de proteína muscular de forma similar en jóvenes y ancianos. No obstante, estudios más recientes reportan que porciones de hasta 20 g de aminoácidos fueron insuficientes para estimular la síntesis de proteína muscular en personas ancianas, en un nivel similar al de los jóvenes.

Históricamente la mayoría de los estudios sobre el metabolismo de las proteínas se han enfocado en la respuesta anabólica a la ingestión de proteínas o aminoácidos solos. Sin embargo, cuando proteínas y carbohidratos se consumen al mismo tiempo, los ancianos responden con una respuesta anabólica disminuida comparara con sus contrapartes jóvenes.

Aunque no hay evidencia de que el consumo simultáneo de proteínas y grasas afecte negativamente el anabolismo de las proteínas en jóvenes y ancianos, parece ser que el envejecimiento puede estar asociado con una eficiencia anabólica reducida en respuesta a una comida mixta que incluya carbohidratos. Afortunadamente para los ancianos, la actividad física moderada puede ser capaz de sensibilizar el musculo envejecido al estímulo nutricio posterior y una caminata de 45 minutos restablece la capacidad de la insulina para estimular la síntesis de proteína muscular.

Más recientemente, se ha demostrado que el consumo de aminoácidos enriquecidos con leucina, estimula la síntesis de proteína muscular a un grado similar en jóvenes y ancianos, aunque la respuesta fue demorada en los ancianos, dentro de las 6 horas siguientes al ejercicio moderado.

Estos datos proporcionan evidencia que apoya el hecho de que la actividad física regular juega un importante papel en el restablecimiento o mantenimiento de la respuesta anabólica de proteína en el músculo esquelético de personas maduras y ancianas.

Los resultados se han confirmado en consumo de alimentos completos, no nutrimentos seleccionados, reportando que una porción de 113 g de carne de res magra (proteína intacta) contiene suficientes aminoácidos (30 g en total, con 12 g de aminoácidos esenciales) para incrementar la síntesis de proteínas musculares mixtas en un 50% tanto en hombres como en mujeres jóvenes y ancianos.

 

Cantidad de proteína al día

La recomendación actual de consumo de proteína para hombre y mujeres de 19 años de edad y mayores es de 0.8 g/Kg/día, que fue establecida en base a estudios cortos del balance de nitrógeno en adultos jóvenes. Es claro, luego de numerosos estudios, que esta recomendación no promueve la salud óptima ni protege a las personas adultas de edad avanzada y a los ancianos de la pérdida sarcopénica de músculo.

A pesar de que no hay un consenso en el grado en que cambian las necesidades proteína dietaria con el avance de la edad, hay en general un acuerdo en que se requieren pruebas a más largo plazo para establecer de manera firme el rango de consumo óptimo de proteína para varios grupos de población. Aunque es absolutamente necesario, este proceso es ciertamente complicado por la variedad de mecanismos que contribuyen a la sarcopenia.

 

Cantidad de proteína en cada comida

Aunque la suplementación especializada con productos derivados de aminoácidos puede ser beneficial o necesaria en poblaciones clínicas o de ancianos específicas, el medio más práctico de promover el anabolismo de proteínas de músculo esquelético para la mayoría de los adultos de edad avanzada es incluir una porción moderada de proteína de alto valor biológico en cada comida.

Por ejemplo, un aspecto con frecuencia descuidado del consumo diario de proteína que directamente impacta el balance neto de proteína es la distribución de proteína en 3 o más comidas diarias. Para una persona de 75 Kg de peso, la recomendación es 60 g de proteína al día, que distribuida en 3 comidas es de 20 g de proteína por comida. Una porción de 20 g de proteínas derivada de la mayoría de los alimentos de origen animal o vegetal contiene entre 5 y 8 g de aminoácidos esenciales, responsables primarios de la estimulación de síntesis de proteína muscular. Esto es muy importante, porque la edad está asociada con una inhabilidad del músculo esquelético para responder a dosis bajas (7.5 g o menores) de aminoácidos esenciales, mientras que las dosis mayores (10 a 15 g) son capaces de estimular la síntesis de proteínas tanto como en los jóvenes.

Es interesante tomar en cuenta que no es indispensable ni benéfico aumentar demasiado el consumo de proteína. Por ejemplo, una sola porción de 340 g de carne de res a magra (90 g de proteína) no produce una respuesta anabólica mayor que una dosis de la tercera parte, tanto en jóvenes como en ancianos. Aunque esta respuesta puede estar influenciada por la actividad física (habitual y aguda) y el tamaño corporal (masa magra), los datos sugieren que la ingestión de más de 30 g de proteína en una sola comida puede ser un medio energéticamente ineficiente de estimular la síntesis de proteína muscular. Varios estudios han confirmado esto, particularmente en ancianos, en donde un gran incremento en el consumo diario de proteína pro 10 días no mejora el anabolismo de proteínas y en cambio puede producir cambios en la capacidad de filtración glomerular.

Si aceptamos que 25-30 g de proteína de alta calidad (10 g de aminoácidos esenciales) es necesaria para estimular al máximo la síntesis de proteína en el músculo esquelético, parece razonable sugerir que el consumo de esta cantidad de proteína de alta calidad en cada comida puede ser una estrategia útil para mantener la masa muscular en el anciano.

 

La leucina

La leucina es un secretagogo de insulina con efectos bien definidos en la iniciación de la traducción u síntesis de proteína muscular. Notablemente, la leucina es un potente activador de la ruta señalizadora sensora de nutrimentos y energía del objetivo mamífero de rapamicina (mTOR, por sus siglas en inglés) en el músculo esquelético. La disponibilidad incrementada de insulina aumenta la síntesis de proteína muscular al estimular la fosforilación de Akt/PKB (un regulador en el extremo 5’ –upstream- de mTOR), mientras que la disponibilidad mayor de insulina promueve la fosforilación y activación de los efectores en el extremo 3’ –downstream- de mTOR, 4E-BP1 y S6K1.

Con el incremento de la edad, el músculo se vuelve más resistente a los efectos estimuladores de las concentraciones postprandiales normales de leucina. Aunque dicho déficit puede contribuir a un menor anabolismo de proteína muscular y a la pérdida de masa muscular, estudios recientes en animales y humanos sugieren que la adición de leucina suplementaria a las comidas de nutrimentos mixtos puede mejorar o normalizar la síntesis de proteína muscular en el musculo envejecido.

Estos nuevos hallazgos son prometedores para el uso potencial de leucina adicionada a las comidas regulares en un esfuerzo para estimular al máximo la síntesis de proteína muscular en el anciano.

 

Interacción entre actividad física y el consumo de proteínas y otros nutrimentos

Las personas ancianas tienen un mayor riesgo de ser físicamente incapacitados o de permanecer acostados por periodos extensos. La pérdida de masa magra se incrementa dramáticamente durante la inactividad y es regida por un desbalance crónico entre la síntesis y degradación de proteína muscular, facilitada por una activación disminuida de la ruta se señalización de nutrimentos mTOR. Esta pérdida es en promedio 3 veces mayor en las personas ancianas que en las personas jóvenes, cuando se les somete a condiciones similares de inactividad.

Los beneficios del ejercicio de resistencia regular en los ancianos han sido descritos a profundidad. Sin embargo, a diferencia de las personas jóvenes, los efectos crónicos aditivos o sinérgicos de la suplementación de proteínas combinada con ejercicio de resistencia en la masa y funcionamiento muscular son menos claros.

En estudios recientes, hombres y mujeres mayores de 60 años, en entrenamiento de resistencia por 12 semanas, en asociación con consumo menor (0.9 g de proteína/Kg/d) o mayor (1.2 g de proteína/Kg/d) mostraron una mejora generalizada en fuerza, acreción de proteína corporal total y reducción de masa adiposa; sin embargo, no hubo diferencias significativas entre el grupo de bajo consumo de proteína y el de alto consumo.

Por tanto, se requieren estudios adicionales que clarifiquen estas diferencias aparentemente relacionadas a la edad e identifiquen los mecanismos involucrados.

En conclusión, para prevenir o disminuir la pérdida muscular sarcopénica, es aconsejable promover la importancia de consumir suficiente cantidad de proteína en cada comida, en el rango de 35 a 30 g de proteína de buena calidad por comida.

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