Conocimiento avanzado transformando vidas

Cacao, chocolate y enfermedad cardiovascular

Consumo elevado de cacao y chocolate ha sido asociado con un menor riesgo de CVD en algunos estudios poblacionalesLa enfermedad cardiovascular (CVD, por sus siglas en inglés), incluyendo el infarto, es la causa número uno de muerte e incapacidad en los países desarrollados. La arterioesclerosis, la disfunción vascular, la agregación de plaquetas y otras condiciones asociadas a la inflamación son centrales a la CVD. La dieta es un factor importante que contribuye al surgimiento y desarrollo de CVD, afectando primariamente todas las condiciones mencionadas arriba. Sin embargo, el elevado consumo de energía (calorías) y ciertas grasas incrementa el riesgo de CVD, al tiempo que la dieta también proporciona micronutrimentos que parecen fundamentales en el control de CVD. Definir modificaciones específicas de los hábitos dietarios en una población puede tener un impacto importante en CVD, especialmente durante el largo periodo en el cual la enfermedad está silente. A fin de fijar nuevas metas que mejoren las dietas humanas, es importante comprender cómo los macro y micronutrimentos pueden interactuar con los sistemas biológicos para mejorar la salud.

Enfermedad cardiovascular y cacao

Robusta evidencia epidemiológica demuestra que las dietas ricas en frutas y verduras promueven la salud y atenúan (o retrasan) el surgimiento de CVD. Las preguntas que permanecen son: 1) ¿son todas las frutas y verduras equivalentes? Si no, ¿cómo podemos identificar aquellas con los mayores beneficios para la salud?; y 2) ¿cómo podemos reconocer los compuestos responsables de dichos efectos? Un estudio poblacional pionero mostró una asociación inversa entre el consumo de flavonoides y el riesgo de enfermedad cardiaca coronaria. Bajo este paradigma el cacao y el chocolate han sido intensamente estudiados en años recientes, principalmente motivados por el alto contenido de flavanoles y compuestos relacionados en las semillas de cacao, que son generalmente conservados en el chocolate disponible comercialmente.

El consumo elevado de cacao y chocolate ha sido asociado con un menor riesgo de CVD en algunos estudios poblacionales. Un subestudio mostró que el consumo de cacao estaba asociado con una disminución en la presión arterial y en la mortalidad cardiovascular global. Un estudio con caso-control hecho en Italia mostró que el riesgo de infarto al miocardio estaba inversamente asociado con el consumo de chocolate, alcanzando una disminución del 77% en el riesgo cuando se comparaba la población que ingería más de 3 porciones diarias de chocolate con la población que consumía menos de una. Varios estudios de intervención dietaria en humanos y animales han demostrado que el cacao y otros alimentos o bebidas ricos en flavanoles podían ejercer efectos vasculares protectores.

Aunque los datos de los estudios arriba mencionados muestran una tendencia similar, sugiriendo que los flavanoles son agentes cardioprotectores, los mecanismos bioquímicos detrás de dicha cardioprotección no son concluyentemente identificados. Tomando como base varios estudios in vitro, se ha especulado que los mecanismos bioquímicos que contribuyen a los efectos saludables de los flavanoles incluyen: efectos antioxidantes, modulación de la señalización celular y la expresión génica, y alteraciones de ciertas propiedades y funciones receptoras de la membrana celular. Además de los mecanismos mencionados, los flavanoles pueden inhibir la actividad de varias enzimas. Estos mecanismos no son necesariamente independientes y pueden ocurrir concurrentemente o sinérgicamente.

 

Estructura química de los flavanoles y procianidinas del cacao

Los polifenoles aparecen como metabolitos secundarios en las plantas. Su presencia ubicua en plantas y alimentos vegetales, favorece el consumo animal así como la presencia en tejidos humanos y animales. Los flavonoides son una familia químicamente definida de polifenoles que incluye varios miles de compuestos. Los flavonoides tienen una estructura básica y varias subclases de flavonoides están caracterizadas por un patrón de substitución en los anillos B y C. Las principales subclases incluyen los flavanoles, las flavanonas, las flavonas, las isoflavonas, los flavonoles y las antocianidinas.

Los flavanoles son compuestos presentes en altas concentraciones no solamente en el cacao (Theobroma cacao), sino también en uvas, manzanas, granadas y té, entre muchas otras frutas y verduras ampliamente consumidas. En el cacao y en los productos del cacao, los flavanoles están presentes como: 1) monómeros, como (-)-epicatequina (EC, por sus siglas en inglés) y (+)-catequina (CT, por sus siglas en inglés); y 2) oligómeros de EC (procianidinas). Los oligómeros de EC (y CT) son denominados procianidinas, taninos condensados o proantocianidinas. Diferentes plantas presentan un patrón particular de monómeros y derivados de oligomerización, por ejemplo, las procianidinas del cacao son principalmente del denominado tipo B (dímero B2), mientras que en el té (Camellia sinensis) predominan las catequinas galoiladas.

 

Biodisponibilidad y metabolismo de los flavanoles y procianidinas del cacao

Cuando se discute la actividad biológica de los flavonoides en general, y de los flavanoles en particular, hay que considerar cuatro factores principales: 1) biodisponibilidad en los alimentos, 2) absorción y metabolismo en el tracto gastrointestinal, 3) distribución tisular y celular luego de la absorción, y 4) cuales son las formas químicas biológicamente disponibles para la célula o tejido y su metabolismo potencial a nivel celular. Como se indica arriba, los flavanoles están presentes como monómeros, o formando procianidinas. Aunque inicialmente se pensaba que las procianidinas no podrían pasar las condiciones ácidas del estómago, los datos de sujetos humanos muestran que los flavanoles y las procianidinas son estables durante el tránsito gástrico. Una vez en la circulación mesentérica, los flavanoles existen predominantemente en una forma conjugada, tanto como flavanoles metilados como flavanoles glucuronidatados. En el hígado, la glucuronidación y metilación adicionales pueden tener lugar, así como sulfatación. Estudios metabólicos han confirmado la presencia de estos conjugados en el plasma y la orina de roedores y humanos, así como en la bilis y cerebro de ratas. Se ha reportado que la microflora colónica puede separar la estructura flavan de los flavonoides para formar metabolitos fenólicos simples y metabolitos de fisión de anillo, que pueden ser fisiológicamente relevantes. En resumen, los flavanoles no metabolizados o los metabolitos de los flavanoles pueden ejercer efectos biológicos, dependiendo esencialmente del metabolismo de flavanol y la presencia en el tejido objetivo.

En los humanos, las concentraciones plasmáticas de EC más metabolitos de EC pueden encontrarse en el rango micromolar, tan pronto como 1 hora después del consumo de cacao, siendo principal metabolito 4’-o-metil-epicatequin-7-β-D-glucurónido. Existe evidencia de que ciertos flavanoles son mejor absorbidos que otros. Después de que sujetos humanos consumieron una bebida de cacao conteniendo EC y CT en una relación 1:1, las concentraciones pico en plasma de CT fueron típicamente menores al 10% de las concentraciones de EC (0.16 vs 5.92 µM).  Parte de estas diferencias en las concentraciones plasmáticas de flavanoles podrían deberse a degradación de la procianidina; por ejemplo, se ha demostrado que los dímeros forman EC y EC metilado bajo ciertas condiciones, aunque la relevancia fisiológica de dicha degradación debe ser todavía confirmada.

Granos de cacao

Aunque varios grupos de investigación han examinado la biodisponibilidad de los flavanoles monoméricos, existe información limitada sobre la biodisponibilidad y el metabolismo de las procianidinas. El dímero B2 ha sido detectado en el plasma de humanos y ratas. El dímero B5 (EC-(4β-6)-EC) ha sido detectado en cantidades minúsculas en jugo gástrico e intestinal simulados, y no se ha detectado otro tipo de dímero en ratas. Es importante notar que los dímeros que han sido detectados en el plasma, son aquellos formados por subunidades EC y no por subunidades CT; una explicación química para estas discrepancias es la diferencia en la orientación del grupo hidroxilo en la posición C3 del anillo flavonoide B, lo cual afecta la interacción entre el 3-OH en el anillo C y el anillo B, resultando en acciones biológicas disimilares.

 

Flavanoles del cacao como antioxidantes – eliminadores de radicales libres y queladores de metales

Los polifenoles de plantas han sido considerados por largo tiempo como antioxidantes fisiológicamente relevantes, basándose en el hecho de que: 1) los polifenoles tienen estructuras químicas que favorecen las acciones antioxidantes, como la eliminación de radicales libres y la quelación de metales con actividad reducción-oxidación (redox); 2) muchos polifenoles retienen características de su estructura luego de la digestión y metabolismo por los mamíferos; y 3) ciertos polifenoles pueden proporcionar beneficios fisiológicos en situaciones patológicas asociadas con la alta producción de radicales libres, como la hipertensión. Los flavanoles compartes estas propiedades, como confirma la literatura extensa que demuestra que los flavanoles tienen actividad eliminadora de radicales libres en una miríada de sistemas bioquímicos y ex vivo, así como en modelos animales y en humanos. En teoría, estas acciones antioxidantes pueden resultar en una reducción de la concentración de estado estacionario de radicales libres y otros oxidantes, disminuyendo la subsecuente oxidación de moléculas objetivo (target) tales como lípidos, proteínas y ácidos nucleicos. Sin embargo, una importante limitación para la hipótesis de la “acción antioxidante” reside en las relativamente bajas concentraciones plasmáticas  de flavanoles y procianidinas observadas, aún después del consumo de alimentos ricos en estos compuestos. Las concentraciones actuales que pueden ser alcanzadas en el plasma de los humanos sujetos a un consumo realista de polifenoles, están en el rango nanomolar y son de naturaleza transitoria, alcanzando sus picos a las 2-4 horas después de su consumo). Esta baja biodisponibilidad lleva a una condición cinéticamente desfavorable con respecto a otros compuestos con capacidades similares de eliminación de radicales libres, que están presentes en la sangre en concentraciones micromolares significativamente más altas, como los tocoferoles y el ascorbato.

Por tanto, una función de los flavanoles, como la eliminación directa de radicales libres, es posiblemente poco relevante, y podría estar limitada a la sangre y a otros tejidos directamente expuestos después del consumo, como el tracto gastrointestinal. Se ha sugerido que otros mecanismos compatibles con los niveles fisiológicos alcanzados por los flavanoles, pueden explicar los cambios observados en los niveles de oxidación celular o tisular luego del consumo de flavanol. Estos mecanismos están más allá de la habilidad de los flavanoles y otros flavonoides para prevenir directamente el daño tisular mediado por radicales libres.

Otro relevante efecto deteriorante de los oxidantes es la reacción del óxido nítrico (NO, por sus siglas en inglés) con superóxido para formar peroxinitrito. Esta reacción, que ocurre a una tasa de difusión controlada y que es importante a nivel vascular, lleva a 2 condiciones indeseables: 1) la reducción en la disponibilidad de NO, necesaria para la apropiada función celular del músculo liso en la relajación vascular; y 2) incremento en la formación de peroxinitrito, que promoverá el daño oxidativo y nitrosativo. La producción de NO en las células mamíferas es catalizada por la enzima óxido nítrico sintetasa (NOS, por sus siglas en inglés), cuya actividad es por 4 isoformas: endotelial (eNOS) expresada principalmente en células endoteliales; neuronal (nNOS), presente principalmente en las neuronas; inducible (iNOS) expresada en respuesta a una variedad de estímulos proinflamatorios; y mitocondrial (mtNOS) presente en la membrana interna de la mitocondria. En el ambiente vascular, el superóxido no es solamente originado por la cadena respiratoria de las mitocondrias, xantina oxidasa y citocromo P450, sino por otras 2 enzimas, una NADPH oxidasa no fagocítica, y una NOS endotelial no acoplada. Así, los flavanoles y las procianidinas presentes en circulación o en la vasculatura pueden mejorar la concentración vascular de NO, interfiriendo con la reacción entre NO y superóxido por 1) inhibición de la producción de superóxido dependiente de la NADPH oxidasa, 2) optimización de la generación de No por NOS y/o 3) eliminando superóxido, H2O2y otros oxidantes que median el daño a los componentes celulares con superóxido y otros oxidantes, y 4) modificando los eventos relacionados a la membrana, que llevan a cambios en la producción de NO y superóxido.

 

Flavanoles de cacao como antioxidantes – interacciones de proteínas y lípidos

Los flavanoles y procianidinas tienen múltiples grupos hidroxilo que favorecen su interacción con las membranas biológicas, la cual puede ocurrir vía la formación de enlaces de hidrógeno. Adicionalmente, la presencia residuos hidrofóbicos e hidrofílicos dentro de la molécula de flavanol, permite a este compuestos interactuar con grupos de la cabeza de fosfolípidos y poder ser adsorbidos en la superficie de las membranas. Estas interacciones pueden resultar en cambios en varias propiedades de la membrana, llevando a alteraciones en la regulación de las moléculas y vénetos asociados a las membranas, incluyendo enzimas, receptores y otros receptores funcionales de proteínas.

Algunas enzimas afectadas por el consumo de cacao están directamente asociada con CVD y el metabolismo oxidante, tales como 5-lipooxigenasa, ciclooxigenasa y metaloproteinasas. Las interacciones de flavanoles y proteínas pueden también llevar a cambios en la modulación de la expresión génica. Una interacción directa entre los ácidos nucleicos y los flavanoles es termodinámicamente factible, pero la posibilidad de que estos compuestos alcancen el ácido desoxirribonucleico (DNA, por sus siglas en inglés) y alcanzar concentraciones mecánicamente relevantes es algo baja. La modulación de las rutas de señalización por los flavanoles ha sido intensamente estudiada; más específicamente, los efectos de flavanoles y procianidinas en la ruta de activación de NF-κB regulada por oxidante han recibido atención especial. En células T Jurkat (línea celular inmortalizada de linfocitos T), se ha demostrado que EC y CT, así como el dímero B2, inhiben la producción de interleucina 2 (IL-2) inducida por acetato de forbol-miristato (PMA, por sus siglas en inglés), e interfieren con varias etapas de la cascada de activación de NF-κB. Esencialmente, dado que los monómeros y los dímeros (y sus metabolitos) pueden ser transportados hacia el interior de las células, pueden actuar por: 1) atenuación de los oxidantes intracelulares asociados con estímulos seleccionados, y la subsecuente activación de NF-κB (efecto antioxidante); y/o 2) interacción con proteínas específicas, resultando en la inhibición de la fosforilación y/o degradación de la proteína inhibitoria Iκ-Bα, el transporte de NF-κB activo del citosol al núcleo y/o enlace de NF-κB a DNA κB.

Las procianidinas grandes (con 3 o más unidades) que están afectando principalmente células del exterior, modulan la activación de NK-κB mediante la modulación de la unión del ligando (estímulo) a su receptor, como se ha observado en las células Caco-2 expuestas al factor de necrosis de tumor alfa. Otro ejemplo de la interacción de flavanoles con membranas es el hallazgo de que EC, el dímero B2 y el trímero C1 modulan el calcio intracelular en las células T Jurkat.

 

Cacao, metabolismo lípido y arterioesclerosis

Las alteraciones en la concentración plasmática de colesterol, especialmente el incremento en los niveles de las lipoproteínas de baja densidad (LDL, por sus siglas en inglés) y la disminución en las lipoproteínas de alta densidad (HDL, por sus siglas en inglés), están asociadas al desarrollo de arterioesclerosis y CVD. Se han reportado reducciones en los niveles plasmáticos de LDL luego de tratamientos con polifenoles de diferentes fuentes. En relación a la acción del cacao, sujetos levemente hipercolesterolémicos disminuyeron significativamente (≈5%) su nivel de LDL después de 4 semanas de una intervención dietaria con polvo de cacao (81-163 mg/día de EC+CT). Aun en sujetos jóvenes normocolesterolémicos se observó una disminución del 15% en el nivel de LDL después de 15 días de recibir 100 g/día de chocolate amargo (88 mg de flavonoles). Bajo un protocolo equivalente, se observó un resultado similar en pacientes hipertensos intolerantes a la glucosa (disminución del 7.5%). Aunque estos estudios no investigaron los mecanismos potenciales, otros trabajos han propuesto que la disminución de LDL asociada al consumo de flavonoides de diferentes fuentes incluyen: 1) inhibición de la absorción de colesterol en el tracto digestivo, 2) inhibición de la biosíntesis de LDL en el hígado, 3) supresión de la secreción hepática de apolipoproteína B100, y/o 4) incremento en la expresión de los receptores de LDL en el hígado. Todos estos mecanismos deben ser el resultado de interacciones entre los flavanoles y las membranas, como estructuras completas, o con lípidos o proteínas particulares. Un incremento en HDL ha sido demostrado en sujetos normocolesterolémicos o levemente hipercolesterolémicos, luego de suplementación con chocolate obscuro o polvo de cacao. Los mecanismos responsables de estos efectos en HDL todavía deben confirmarse.

Se reconoce que las LDLs oxidadas tienen un papel en el desarrollo de la arterioesclerosis. Numerosos estudios en animales y humanos han mostrado que las LDLs aisladas son más resistentes a la oxidación in vitro después del consumo de productos de cacao. Un estudio mostró una disminución en los niveles plasmáticos de LDL oxidada luego de la suplementación dietaria con polvo de cacao. Todos estos estudios sugieren un papel para los componentes del cacao en la protección in vivo contra las LDLs. Estos efectos han sido principalmente atribuido a la eliminación de oxidantes formados en la superficie de LDL y a la quelación del catalizador metálico de la formación de radicales libres, pero podrían también ser el resultado de cambios en la superficie de las LDLs, obteniendo LDLs menos susceptibles a oxidación.

Principales Flavonoides, siendo los Flavanoles* la clase predominante encontrada en el cacao y sus derivados

Cacao, función endotelial e hipertensión

La regulación del tono vascular es el resultado de una compleja red de moléculas que incluye catecolaminas, péptidos vasoactivos (angiotensina-II o vasopresina), prostaglandinas y NO. El consumo de una bebida de cacao con alto contenido de flavanoles (proporcionando 176-185 mg) por pacientes con factores de riesgo cardiovascular, incrementó la biodisponibilidad de NO y un aumento en la vasodilatación mediada por flujo, efectos que fueron revertidos por la infusión de un inhibidor de síntesis de NO. Estudios con flavonoides aislados demostraron que EC fue capaz de reproducir los efectos vasculares observados con los productos de cacao, sugiriendo que este flavanol podría ser el responsable de los efectos vasculares.

Estudios observacionales y epidemiológicos indican que las dietas ricas en polifenoles disminuyen la presión arterial y previenen el incremento en la presión arterial asociado a varias patologías. Por años, se ha considerado que el vino tinto tiene efectos benéficos en la salud cardiovascular (relación apoyada en la llamada paradoja francesa). El cacao y los productos derivados del cacao han ganado atención debido a sus potenciales efectos hipotensores. Un subestudio ha mostrado que el consumo de cacao estuvo asociado con una disminución en la presión arterial. Adicionalmente, se ha observado una asociación entre la ingestión de cacao y una baja incidencia de hipertensión en una población indígena de las Islas Kuna (Panamá), quienes tienen una incidencia muy baja de hipertensión  y enfermedad cardiovascular, pero cuando los miembros de esta tribu se mudaron a centros urbanos, hubo un incremento en su presión arterial. La reubicación llevó a cambios culturales y a una disminución en el consumo de cacao, sugiriendo que este cambio dietario era responsable de los cambios observados en la presión arterial. Estos resultados fueron complementados por otros estudios que mostraron una mejora de la función endotelial, incluyendo efectos positivos agudos en la dilatación mediada por flujo, gracias al consumo de cacao.

En consistencia con la asociación entre el consumo de cacao y la baja incidencia de hipertensión, están los resultados de varios estudios clínicos de corta duración, los que muestran que la ingestión de ciertos chocolates puede disminuir la presión arterial en humanos. En uno de ellos se estudiaron 15 adultos jóvenes sanos con dietas típicas italianas, suplementadas isoenergéticamente de manera diaria con 100 g/día de chocolate obscuro o 90 g de chocolate blanco (asumiendo 500 mg y 0 mg de polifenoles, respectivamente). Se observó que el suplemento con chocolate obscuro estuvo asociado con un decremento en la presión sistólica, mientras que el chocolate blanco no tuvo efecto. Los resultados fueron extendidos a pacientes esencialmente hipertensos y más recientemente a pacientes hipertensos intolerantes a la glucosa. En otro estudio sobre los efectos del consumo regular de chocolate con leche, conteniendo flavanoles, sobre la presión arterial y en parámetros del estrés oxidativo en jugadores de soccer jóvenes y saludables, se encontró que dicho consumo estuvo significativamente asociado con una disminución en la presión arterial, y un mejoramiento en el estrés oxidativo. Un estudio adicional sobre los efectos de bajas dosis de chocolate obscuro tico en polifenoles, en humanos, por 18 semanas, reportó que el consumo de chocolate obscuro redujo la presión promedio, sistólica y diastólica, así como el estrés oxidativo; la disminución en la presión arterial estuvo acompañada por un incremento sostenido en S-nitrosoglutatión, sugiriendo una mejor formación de NO. Los estudios anteriores apoyan el involucramiento del estrés oxidativo en la regulación de tono vascular por disponibilidad de NO. Un meta análisis de5 estudios relacionados al consumo de cacao con disminuciones en la presión arterial, confirmó los resultados individuales. Significativamente, las reducciones en la presión arterial sistólica (4.7 mm Hg) y diastólica (2.8 mm Hg) asociados con el consumo de cacao y chocolate, fueron similares a aquellas obtenidas con medicamentos hipotensores. En otro estudio, una bebida de chocolate obscuro y una bebida de cacao libre de azúcar fueron efectivas en mejorar la función endotelial y disminuir la presión arterial en adultos con sobrepeso. En concordancia con estos resultados, varios estudios han mostrado disminuciones significativas en la presión arterial luego del consumo de otras bebidas conteniendo flavanol, como el vino y el té. Por otro lado, un estudio mostró que la administración de 900 mg de flavanoles/día por 2 semanas mejoró la vasodilatación mediada por insulina, pero no modificó la presión arterial en pacientes con hipertensión esencial; estos autores concluyeron que el tratamiento no duro el tiempo suficiente.

 

Cacao, activación de plaquetas y trombosis

La activación de plaquetas es un evento central en la coagulación, pero está relacionada también al desarrollo agudo de trombosis y a la patogénesis de CVD a largo plazo. La liberación de un trombo a partir de una placa arterioesclerótica inestable es con mucha frecuencia la primera manifestación clínica de una isquemia o infarto al miocardio. Respecto a los efectos del cacao en la función de las plaquetas, se ha administrado una bebida de cacao (897 mg de EC y procianidinas oligoméricas totales) o un placebo a sujetos saludables, y la sangre obtenida 2 horas después fue estimulada con epinefrina y ADP; las plaquetas presentes en dichas muestras fueron estudiadas para la detección de conformación activada del receptor ligador de fibrinógeno GPIIb-IIIa y la expresión de CD62P (asociado con la activación de plaquetas). Ambos parámetros fueron reducidos significativamente en los individuos tratados con cacao. El cacao también inhibió la coagulación, reduciendo la formación de micropartículas de plaqueta hemostáticamente activas, e incrementando el tiempo de hemostasia relacionado a plaquetas.

En otro estudio, la función de las plaquetas fue evaluada en fumadores, 2 horas después de recibir 40 g de chocolate obscuro (47 mg de EC+CT). La adherencia de plaquetas, como resultado de estrés de corte que imita las placas severamente estenóticas o interrumpidas, fue significativamente reducida (≈5%) en asociación con la suplementación con chocolate obscuro. Utilizando un ensayo similar en un protocolo que incluyo a receptores de trasplante de corazón, se encontró también una reducción en la adherencia de plaquetas. Ambos estudios proponen que las propiedades antioxidantes de los flavanoles del cacao pueden llevar a un incremento en la biodisponibilidad de NO, la cual estaría asociada al decremento en la reactividad de las plaquetas, dado la potente acción de NO como inhibidor de plaquetas. En plaquetas aisladas se ha demostrado que una mezcla de CT y quercetina puede causar un efecto similar, incrementando los niveles de NO a través de la inhibición de la NADPH oxidasa dependiente de la proteína quinasa C. Otros mecanismos para los efectos de los flavonoides en la reactividad de plaquetas que pueden estar asociados con la disponibilidad de NO debido a la inhibición de la producción de oxidante incluyen: 1) una reducción en la actividad de fosfolipasa C, asociada a la producción de peróxido de hidrógeno, 2) la modulación del metabolismo de eicosanoides, 3) el bloqueo de los receptores TxA2 de las plaquetas, y 4) la inhibición de la lipooxigenasa de la plaqueta.

 

Cacao e inflamación

Existe evidencia creciente de que la inflamación es pivote en la inducción y perpetuación de la CVD. Una participación de los flavonoides dietarios en la modulación de la inflamación contribuiría a reducir el riesgo cardiovascular. Se ha observado una asociación inversa entre la ingestión de flavonoides dietarios y la proteína C reactiva (CRP, por sus siglas en inglés) en suero, que es tanto un biomarcador de inflamación crónica como un sensible factor de riesgo para CVD. Adicionalmente, datos de NHANES 1999-2002 han mostrado una asociación inversa entre flavonoles particulares (quercetina y kaempferol) y la proteína C reactiva. Se ha encontrado una asociación significativa entre la inflamación y el consumo moderado de productos del cacao, en un estudio que comparó a sujetos con comieron chocolate de manera regular en forma de chocolate obscuro, con sujetos que no habían comido chocolate por al menos 1 año; la concentración en suero de CRP en el subgrupo que recibió hasta 1 porción (20 g de cacao) cada 3 días, fue significativamente menor que en ambos, no consumidores y sujetos con un elevado consumo. Los mecanismos posiblemente involucrados en los efectos antiinflamatorios de los productos del cacao han sido revisados recientemente; de interés son los experimentos celulares que muestran la inhibición de las actividades de MAPK quinasa por las procianidinas del cacao y los extractos del cacao.

 

Un amplio rango de beneficios a la salud puede estar asociado a las acciones de los flavanoles y las procianidinas en la función vascular. Estos beneficios están principalmente atribuidos a dietas ricas en flavanoles y procianidinas, y el chocolate y los derivados del cacao están entre los componentes más valiosos de dicha dieta. Considerando el hecho de que la CVD está asociada con una serie de condiciones que pueden disparar la producción de oxidante la señalización celular regulada por oxidante, sería lógico relacionar las propiedades de eliminación de radicales libres y quelantes de metales de los flavanoles del cacao a los efectos protectores contra la CVD. Sin embargo, otros mecanismos bioquímicos relacionados a interacciones específicas flavanol-lípido y flavanol-proteína, pueden explicar parcialmente los efectos antioxidantes observados tanto in vitro como in vivo. Estos mecanismos son más consistentes con los niveles in vivo de flavanol y procianidinas, observados en la mayoría de los tejidos animales y humanos.

Diferentes tipos de chocolate derretidosSubir

Anuncios

Los comentarios están cerrados.